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Orígenes y fundación de la ciudad En época romana ya aparecen numerosas villas en los alrededores, momento en que algunos historiadores le dan a la ciudad el nombre de Pax Augusta, Civitas Pacensis. Será en época visigoda cuando en Badajoz existan edificaciones de entidad, a tenor de los restos encontrados, aunque sigue sin demostrarse la existencia de la ciudad y de su obispado, que según algunas teorías ya existía, manteniéndose en época mozárabe. La llegada de los invasores árabes a Badajoz es en el año 715, momento en que se produciría el arrasamiento de la pequeña población visigoda entonces existente. Torre del Alpéndiz o de Espantaperros, no aceptaba la dependencia del poder musulmán y se levantó contra él en muchas ocasiones, en el año 827 con Ludovico Pío, rey de los francos, en el 835 con ayuda de los cristianos de Toledo o en el 862, y otros intentos. Cada rebelión fue duramente sofocada por los árabes con el resultado de numerosas ejecuciones de insurrectos, captura de rehenes, daños en la ciudad con destrucción de los monumentos romanos, y arrasamiento de sus poderosas fortificaciones. Como represalia por el último alzamiento, y para evitar los que en lo sucesivo eran previsibles por parte de los emeritenses, los últimos restos de sus murallas fueron demolidos en el año 868 por orden del emir Mohamed I, quedando en pie solamente la parte principal de la fortaleza. Con ello la ciudad quedó prácticamente destruida y casi despoblada. Originalmente se le dio a la nueva ciudad el nombre de Mu'assassat Batalyaws, que significa la Fundación de Batalyaws, sin que aún se sepa con seguridad a que se refería la palabra batalyaws. Durante unos cuarenta años aproximadamente fue una ciudad independiente de Córdoba, reinando Marwan y su descendientes, hasta que Abderraman III, primer Califa, anexionó a Batalyaws, siendo entonces una de las ciudades más importantes de Al-Andalus. Badajoz fue fundada en el 875 por el rebelde muladí Ibn Marwan. Este caudillo musulmán, de origen hispano, se alzó repetidamente contra el poder omeya. Tras ser asediado por el emir cordobés en Alange, llega con él a un acuerdo que le permite asentarse en el Cerro de la Muela, donde se encuentra la actual alcazaba, y fundar la ciudad donde podía gobernar de manera independiente. Hoy los pacenses recuerdan la fundación de su ciudad en la fiesta llamada Almossasa Batalyaws.
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